
Op. Dr. Erdal Erkoç · Última actualización: 15 de octubre de 2026
En resumen
- Algunas perforaciones pequeñas no dan síntomas durante años, pero en la mayoría las molestias aumentan con el tiempo. Un diagnóstico precoz puede evitar que el orificio crezca.
- Un botón septal de silicona tapa el orificio y alivia los síntomas, pero es una solución temporal.
- En perforaciones adecuadas de alrededor de un centímetro, el Dr. Erkoç cierra el orificio sin incisión en la piel, por vía endoscópica cerrada y con un colgajo de mucosa con su propia irrigación.
- El tabaco, el vapeo, el exceso de alcohol y las drogas aumentan mucho la probabilidad de que el orificio vuelva a abrirse.
La perforación septal es un orificio en el tabique nasal, la pared media que separa las dos fosas nasales. Puede causar obstrucción nasal, costras, sangrado, sequedad, silbido al respirar y molestias en la nariz. Algunos orificios pequeños no dan síntomas. Cuando los hay, los métodos sin cirugía como los sprays salinos, los humectantes y los botones septales de silicona alivian las molestias, pero cerrar el orificio requiere cirugía. En pacientes seleccionados, Op. Dr. Erdal Erkoç lo cierra por vía endoscópica, sin abrir la nariz, con un colgajo de mucosa cuya irrigación se conserva.
De un vistazo
| Aspecto | Detalles |
|---|---|
| Motivo de la cirugía | Perforación septal con síntomas |
| Causas frecuentes | Cirugías nasales previas, traumatismos, cocaína, enfermedades autoinmunes |
| Técnicas quirúrgicas | Colgajos locales, injertos, colgajos regionales, abordaje abierto; cierre endoscópico cerrado en pacientes adecuados |
| Recuperación | Vuelta al trabajo en 1-2 semanas; cicatrización completa en semanas o meses |
| Tasa de éxito | Rango publicado de 50-90 %; varía según el tamaño del orificio, la técnica y la experiencia del cirujano |
| Opciones sin cirugía | Sprays y geles salinos, humectantes nasales, botones septales de silicona |
¿Por qué se produce una perforación septal?
El orificio suele abrirse después de que la mucosa nasal se ha dañado. Causas frecuentes:
- Cirugía nasal previa (sobre todo septoplastia o rinoplastia)
- Traumatismos (manipulación de la nariz con los dedos, accidentes)
- Infecciones
- Consumo de cocaína
- Enfermedades autoinmunes (como la granulomatosis con poliangeítis, antes llamada de Wegener, o el lupus)
- Uso prolongado de descongestionantes o corticoides nasales
- Inflamación crónica
- En casos raros, tumores u otras enfermedades sistémicas
¿Qué síntomas produce?
Algunas personas no tienen síntomas. Cuando los hay, según el tamaño y la localización del orificio, pueden aparecer:
- Obstrucción nasal
- Silbido al respirar
- Sangrado nasal y sangrados repetidos
- Costras y sequedad
- Mal olor
- Infecciones repetidas
- Dolor o molestias en la nariz
- Hundimiento o deformidad de la nariz en perforaciones grandes
Algunos orificios pequeños permanecen sin síntomas durante años. En la mayoría, sin embargo, el flujo de aire alterado y la inflamación crónica de la mucosa hacen que los síntomas aumenten con el tiempo. El diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden evitar que el orificio crezca.
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¿Cómo se diagnostica?
El tamaño, la localización y la causa del orificio se determinan en la exploración. La base de la valoración es la endoscopia nasal. En algunos pacientes se necesitan análisis de sangre y pruebas de imagen para descartar enfermedades inflamatorias sistémicas u otros factores que contribuyan al problema.
¿Qué se puede hacer sin cirugía?
Si la cirugía no es adecuada o el paciente no la quiere:
- Sprays o geles salinos mantienen la nariz húmeda y reducen las costras.
- Humectantes nasales, por ejemplo vaselina o pomadas antibióticas.
- Botones septales de silicona tapan el orificio, impiden el paso del aire por él y alivian los síntomas. Es una solución temporal.
¿Cuándo es necesaria la cirugía?
La cirugía suele considerarse cuando:
- Los síntomas no desaparecen
- El orificio va creciendo
- Los métodos sin cirugía no son suficientes
- Hay una preocupación estética
El objetivo de la cirugía es restablecer la integridad del tabique, mejorar la función nasal y el confort del paciente. La técnica se elige según el tamaño del orificio, la calidad de los tejidos, las cirugías previas y si existen otras alteraciones de la forma de la nariz.
¿Cuáles son las técnicas quirúrgicas?
En las técnicas actuales, los colgajos de mucosa se levantan con cuidado y el orificio se cierra con tejidos vecinos, injertos de tejido conectivo, injertos de cartílago o, si es necesario, materiales biológicos. Para que la reparación tenga éxito, hay que conservar la irrigación de la mucosa y reconstruir con cuidado la estructura del tabique.
1. Colgajos de tejido local
Se usa la mucosa nasal vecina para cerrar el orificio. Es más eficaz en perforaciones pequeñas y medianas.
2. Injertos intermedios
Entre los colgajos se coloca un injerto (de cartílago, fascia o material sintético) que da soporte y favorece la cicatrización. El cartílago puede obtenerse del propio tabique (si hay suficiente), de la oreja (concha) o de la costilla.
3. Colgajos regionales
En perforaciones grandes se puede usar tejido de zonas cercanas, por ejemplo de la cara interna de la mejilla, que se lleva hasta el defecto a través de un túnel.
4. Abordaje externo (abierto)
Si desde dentro de la nariz no se consigue suficiente visión, puede ser necesario un abordaje abierto de rinoplastia.
¿Cómo se realiza la reparación endoscópica?
En perforaciones de aproximadamente un centímetro, cuidadosamente seleccionadas, Op. Dr. Erdal Erkoç cierra el orificio con un colgajo de mucosa nasal pediculado en la arteria etmoidal anterior. La intervención se hace por completo por vía endoscópica cerrada, sin incisiones en la piel y sin abrir la nariz.
Pasos:
- Con el endoscopio se evalúan los bordes del orificio y la mucosa que lo rodea.
- Se libera el tejido cicatricial conservando la mucosa sana y bien irrigada, para que los tejidos recuperen movilidad.
- El colgajo se levanta conservando su pedículo vascular y se gira para cubrir el orificio sin tensión excesiva.
- Según las características del defecto, se añaden injertos de soporte si hacen falta.
Cada paso se realiza con visión endoscópica de alta definición. Así se preservan las estructuras sanas y se reduce al mínimo el traumatismo en las estructuras vecinas. Al no haber incisiones externas, también disminuye el trauma quirúrgico añadido.
¿Por qué se prefiere este colgajo?
El éxito de la reparación depende de la irrigación de los tejidos durante toda la cicatrización. Los injertos libres tienen que esperar a que se formen nuevos vasos. El colgajo de mucosa, con su propio pedículo vascular, sigue recibiendo sangre desde el momento en que se coloca. Esto reduce la necrosis del tejido y las costras tras la cirugía, facilita la integración de la mucosa y aumenta la probabilidad de un cierre duradero. Además, disminuye la tensión en la zona reparada.
¿Para quién es adecuada?
La selección del paciente es uno de los factores que más influyen en el resultado. En pacientes adecuados, con perforaciones de aproximadamente un centímetro y una técnica cuidadosa, se pueden alcanzar tasas de cierre muy altas. Las perforaciones pequeñas tienen una probabilidad de curación completa claramente mayor que las grandes. Las cirugías previas, la calidad de los tejidos y la anatomía de cada paciente siempre influyen. La idoneidad del método se decide en una exploración detallada antes de la operación.
¿Por qué es difícil esta cirugía?
El cierre de una perforación septal se considera una de las técnicas más exigentes de la cirugía nasal. El cirujano debe reconstruir dos superficies de mucosa separadas, en un espacio estrecho, conservando un aporte de sangre muy delicado. El tejido cicatricial de cirugías anteriores limita el movimiento de los tejidos y reduce la calidad de la mucosa disponible para la reparación. La tensión excesiva en la zona, la irrigación insuficiente, la inflamación persistente o un traumatismo tras la cirugía pueden provocar la apertura de la herida y la reaparición del orificio.
Por eso, la cirugía debe realizarla un cirujano con experiencia en cirugía endoscópica avanzada de nariz y reconstrucción compleja del tabique, que conozca la anatomía vascular, el diseño de colgajos, la cicatrización y las cirugías de revisión. Op. Dr. Erdal Erkoç, con su experiencia en cirugía nasal funcional y reconstrucción del tabique, elabora un plan personalizado que busca tanto la función nasal como la estabilidad estructural.
¿Cuáles son los riesgos?
- El orificio no se cierra por completo
- El orificio se vuelve a abrir (recidiva)
- Infección o el injerto no prende
- Obstrucción nasal
- Costras o sangrado prolongados
- Cambios en la apariencia de la nariz (raros)
Incluso una cirugía técnicamente muy bien hecha no puede eliminar por completo la posibilidad de que el orificio se vuelva a abrir, porque la cicatrización depende de muchos factores biológicos y del propio paciente. Una mala irrigación, las costras excesivas, la infección, los traumatismos nasales repetidos, la humectación insuficiente y una cicatrización deficiente pueden contribuir al fracaso. Las cirugías nasales previas, la inflamación crónica, las enfermedades autoinmunes y la baja calidad de los tejidos dificultan la reparación. La tasa de éxito publicada está entre el 50 y el 90 %, según el tamaño del orificio, la técnica y la experiencia del cirujano.
¿Por qué son importantes el tabaco, el alcohol y las drogas?
La cicatrización depende de la circulación en los pequeños vasos después de la cirugía. El tabaco contrae los vasos, reduce el oxígeno que llega a los tejidos, retrasa la renovación de la mucosa y altera la formación de colágeno. El vapeo y los cigarrillos electrónicos no son una alternativa segura: la nicotina y otras sustancias inhaladas también dañan la circulación y la mucosa en regeneración. El consumo excesivo de alcohol y de drogas aumenta la inflamación, debilita el sistema inmunitario y dificulta seguir los cuidados. Seguir con estas sustancias tras la cirugía aumenta mucho el riesgo de fracaso y de que el orificio se vuelva a abrir. Evitarlas por completo es la condición básica para una buena recuperación.
¿Cómo es la recuperación?
- Cirugía ambulatoria o con un ingreso breve
- Se puede colocar una férula septal de silicona o un taponamiento para dar soporte
- Vuelta al trabajo: normalmente en 1-2 semanas
- La cicatrización completa puede tardar de semanas a meses, según el tamaño del orificio y el tipo de injerto
- Los controles periódicos son imprescindibles
Los cuidados posoperatorios determinan el resultado tanto como la cirugía. Para reducir las costras y favorecer la regeneración de la mucosa, hay que mantener los lavados nasales con suero y los tratamientos hidratantes según indique el cirujano. Durante la recuperación se evitan los golpes en la nariz, sonarse con fuerza, el esfuerzo físico intenso y cualquier manipulación del tabique en cicatrización. Las revisiones endoscópicas programadas detectan a tiempo las costras, la inflamación local o los problemas de cicatrización, antes de que se agraven. La mayoría de los pacientes nota que sus síntomas disminuyen durante la recuperación. Si se siguen las indicaciones, aumenta de forma clara la probabilidad de un cierre duradero y de que la función nasal vuelva a la normalidad.
Escrito y revisado por el Op. Dr. Erdal Erkoç, otorrinolaringólogo · Última revisión:


